Podría esperar a octubre, mes en el que se celebra el día mundial de la menopausia, para escribir sobre ella. Pero como esta etapa llega a la vida de muchas mujeres sin, a veces, ellas esperarlo...haré lo mismo yo.
La menopausia es el cese de la menstruación. Se establece una vez pasados 12 meses sin la misma. Y como todo, cada mujer lo vive de manera distinta. Unas la reciben como algo fabuloso, ya no tendrán que estar pendientes de su ciclo, de si hay posibilidad o no de embarazo, de cambiar planes porque tienen la regla. Otras, sienten cierta nostalgia, ya que se cierra una etapa para dar inicio a una nueva. Y algunas mujeres denotan un empeoramiento de su calidad de vida: sofocos en el momento más inoportuno, cambios en la imagen corporal, disminución o pérdida de deseo sexual, sequedad, irritabilidad emocional, insomnio...son algunos de los síntomas que describen. Todo esto, compaginado con el resto de los quehaceres de cada una: hijos o padres a los que cuidar, trabajo, compromisos… Para estas últimas, como matrona, me gustaría trasladarles mi apoyo y las animo a no quedarse ahí, a seguir descubriendo su nueva versión y a sentirse a gusto en sus cuerpos.
En cuanto al fin de la sintomatología, cada mujer tiene sus tiempos. Y sí, es posible volver a sentirse confortable. Quizás estaría bien añadir que, en ciertas culturas, las mujeres que llegan a la menopausia son consideradas como personas con experiencia, de las que aprender y a quienes escuchar. La menopausia se ve como el inicio del cambio. Suena bien. En España, parecía ser un tema que suscitaba menos interés, pero todo apunta a que empieza a hacerse más visible, ya no se ve como una patología o algo de lo que avergonzarse, es una etapa más, y merece ser entendida.
Luego, para todas aquellas que estéis pasando un verano caluroso y que no solo sea por las temperaturas externas, puede que haya llegado o esté haciéndolo esa etapa de la vida de toda mujer. Y no tiene por qué verse como algo negativo; se acabaron las reglas, sí. Pero quizás esto se pueda extrapolar a más ámbitos de la vida...si nos quitamos peso de encima igual hasta hay cosas que se vuelven más fáciles o, al menos, más ligeras. Entonces así, se puede disfrutar mejor del camino, así se aprecian mejor las vistas. Feliz verano.



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