Uno, dos, reprobando

Como el untar de brea y emplumar al adversario es una costumbre en desuso –máxime en estos tiempos de «emergencia...


El «un durito-dos duritos»

Nunca supe su nombre. Formaba parte del paisaje –del paisanaje– de la calle, de las infinitas idas y venidas por aquel Bravo Murillo de la...


Almeida y el alipori

Hay que reconocer que la Villa y Corte tiene un alcalde campechano y burlón. Un histrión cuya oratoria en nada recuerda al maternalismo ...


Insultos tolerados

Vivimos tiempos llenos de susceptibilidades. Tiempos en los que las gallinas son “violadas”, comerse un filete es considerado un homicidio, ...


Tiempo de verbena

Sí, ya sé que las cosas andan mal. Que pronto los madrileños jamás volveremos a ver un árbol, ni siquiera una...


Exilio voluntario

A la hora de escribir esta columna desconozco el paradero de Àngels Barceló, si bien la afamada periodista podría estar en...


Transfuguismo en Wallapop

Cambiar durante la vida de criterio, de trabajo o de amistades no es que sea perfectamente lícito: debería ser obligatorio. No digo ya ...


Casas bajas

Pocas cosas nos resultan más simpáticas y enternecedoras a los madrileños de barrio que una casita baja, especie en vías ...


La cabina

Una de las cosas que el gobierno «del cambio» no ha conseguido cambiar es el refranero. Hay alguna más, pero esa es una. De...


El nombre de la cosa

«El que conoce los nombres conoce también las cosas», decía Crátilo en el diálogo de Platón que...