En estos tiempos de cambios acelerados, donde la información digital llega al instante y los costes de impresión y distribución no dejan de subir, sacar cada mes a la calle un periódico de barrio gratuito supone un auténtico desafío. Así lo entendimos hace nueve años, cuando apareció en los buzones, comercios y edificios públicos del distrito el primer ejemplar de Chamberí 30 días. Un desafío que que este abril cumple su número 100.
Aquella primavera de 2017 Santa Engracia lucía parcialmente levantada por las obras del nuevo carril bici. Esa imagen ocupó la primera portada, y marcaba ya el tono de lo que sería nuestra andadura: contar, con rigor y cercanía, lo que ocurre en nuestro barrio.
En estos nueve años pocos asuntos han protagonizado tantas portadas como el proyecto de las cocheras de Cuatro Caminos, que este mismo mes sigue dando titulares. Pero ha habido mucho más: en este periplo, hemos asistido a los reestrenos del Estadio de Vallehermoso y del Parque del Tercer Depósito, a la recuperación del Beti Jai y de Velintonia, a la puesta en marcha de nuevos equipamientos como el polideportivo de Cea Bermúdez o a las reformas de Ponzano y Olavide. También a las inauguraciones de Casa de México y de la Fundación Masaveu, ya dos imprescindibles chamberileros.
Por supuesto, tampoco han faltado las polémicas, como las de “Despacio Galileo” o la retirada de la placa de Largo Caballero de la fachada de la Junta Municipal; ni las protestas vecinales, entre las que despuntan las referidas al ruido excesivo en las zonas de ocio, pese a que en este tiempo se aprobaron hasta dos Zonas de Protección Acústica Especial en el distrito.
Sin duda, los peores momentos vividos durante esta trayectoria fueron los relativos a la pandemia del Covid-19, que irrumpió justo antes de nuestro número de marzo de 2020 y nos obligó a suspender temporalmente la edición en papel. Durante aquellos meses, nuestra versión digital trató de acompañar a los vecinos con información útil sobre ayuda, comercios abiertos y fases de desescalada. Poco después llegó Filomena, que dejó inolvidables imágenes de postal navideña en nuestras calles, además de un considerable caos durante varias semanas.
Cien números después, aquí seguimos, pese a las dificultades. Mantener la independencia, la calidad y la periodicidad sin grandes anunciantes –y, muy a menudo, también sin pequeños, que no entienden que la prensa de barrio es también, como ellos, comercio de barrio en peligro de extinción– requiere creatividad y, sobre todo, la convicción de que el papel sigue teniendo un valor especial en la vida de los barrios.
Pero llegar a tan redondo número no es sólo un hito editorial sino, ante todo, un motivo de gratitud. Gracias a los lectores que nos esperan cada mes, a los comercios que nos distribuyen y al equipo que hace posible este periódico. Por todo ello, y ya con la mirada puesta en los próximos proyectos y en las historias que aún quedan por contar, seguimos comprometidos con informar y acompañar a la vida de Chamberí. ¡Nos vemos en el 101!



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