Más vale prevenir que curar

Las enfermedades cardiovasculares incluyen patologías tan graves, como el infarto cardiaco o el ictus, y otras de menor mortalidad, pero asimismo limitantes, como el embolismo pulmonar o la trombosis periférica. Lo interesante de todas estas patologías es que en hasta un 80 % se pueden llegar a evitar, actuando sobre una serie de factores.

Y aquí venimos, con motivo del Día Europeo para la Prevención del Riesgo Cardiovascular, a recordar cuáles son esos factores que podemos modificar para tratar de no llegar a ese momento en el que se acabe lo de prevenir y tengamos que pasar a curar.

El tabaquismo, la obesidad, el ejercicio físico, la dieta, la hipertensión arterial, la diabetes o el colesterol son algunos de estos factores de los que estamos hablando.

¿Qué podemos poner de nuestra parte? Pues como en el rascar, todo es empezar. No se puede crear un hábito de la noche a la mañana, pero una vez creado nos acompañará largo tiempo o para toda la vida. Así que, ya puestos, mejor que sean hábitos saludables. Hay que saber qué nos beneficia, dar con ello, repetirlo hasta hacerlo formar parte de nuestro día a día y ya luego llegará un momento en el que lo hagamos sin pensar ni plantearnos hacerlo de otra manera.

Hay muchas, pero aquí van algunas sugerencias para ayudarte a crear nuevos hábitos o cambiarlos a mejor: no fumes, mantente dentro de tu peso recomendado, equilibrando lo que comes con lo que gastas, evita el exceso de alcohol y comidas ricas en grasas y azúcares refinados o añadidos, haz ejercicio con regularidad, hidrátate y toma suficiente agua al día, como si de ello dependiera que tus riñones funcionen correctamente…

En cuanto a hábitos de “chequeo”, con la periodicidad recomendada, controla tu peso y tensión arterial, así como tus niveles de colesterol y azúcar.

Por otro lado, también tendremos en cuenta que algunos de estos factores pueden llegar a precisar tratamiento farmacológico para modificarlos o mantenerlos en los límites adecuados. No siempre la hipertensión, diabetes… se pueden llegar a evitar o controlar por uno mismo.

Y, para terminar, recordarte que para todo lo anterior no estás a solas con tu propia voluntad. Nos tienes también a todos los profesionales de tu centro de salud para aconsejarte, guiarte y acompañarte en todos estos cambios de estilo de vida, que te aportarán no sólo cantidad, sino calidad de vida en el futuro. Porque al final, el que siembra, recoge.

Germán José Rodríguez Mazón
Médico de Familia
Centro de Salud Eloy Gonzalo

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