Laura Ferrer: “En el Telecupón repartimos ilusión y damos voz a la inmensa labor de la ONCE”

Entrevista a la periodista y presentadora de televisión


Un minuto. Es todo lo que necesita Laura Ferrer para llenar de ilusión cada noche los hogares españoles. Aunque no un minuto cualquiera: “El minuto de oro”, nada menos. La franja más codiciada de la televisión, lo más prime del prime time: el Sorteo de la ONCE. Ferrer, periodista valenciana curtida en radio y televisión, pisa ahora los caminos que recorrieron otras como Carmen Sevilla, pero su labor va más allá de repartir suerte (y millones) entre los telespectadores. También es, por encima de todo, una profesional que da voz y visibilidad a los colectivos más desfavorecidos.

Qué mejor forma que comenzar atestiguando lo obvio: que es la mujer más deseada del país. Laura ríe y le resta seriedad a la afirmación: “Tanto como eso no creo, es muy osado. Pero es cierto que salimos en antena en una franja maravillosa”.

Para entender cómo llega una a protagonizar diariamente el minuto de oro de Televisión Española debemos rebobinar unos años. Hasta 2007, cuando Laura dejó Valencia, donde había cursado sus estudios, para mudarse a Madrid. “Vine a hacer un Máster en periodismo televisivo y la suerte quiso que uno de mis primeros trabajos fuese con Pepa Bueno en Los Desayunos de TVE”, explica. “Fue un programa que me marcó mucho. El ritmo era frenético, una verdadera locura. Empezábamos a las cuatro de la mañana en redacción, para iniciar el programa a las nueve. Estuve seis o siete meses y fue una experiencia intensa y de enorme aprendizaje al lado de alguien como Pepa, que es una profesional maravillosa”.

Del tiempo al ‘Telecupón’

Pero a los grandes inicios hay que darles grandes continuidades, y Laura Ferrer lo consiguió dando el salto a Antena 3, donde trabajó “entre ocho o nueve años, cinco de ellos presentando el tiempo los fines de semana”, recuerda. “Yo no era consciente de la audiencia que tiene el tiempo y del interés que despierta, ¡es una verdadera locura!”, explica entre risas. De ahí a que todos tus amigos, familiares y hasta desconocidos te paren por la calle para preguntarte qué tiempo va a hacer: “Constantemente”.

La meteorología, como las prendas que vestimos, afecta a nuestro estado de ánimo. Me pregunto si se ha sentido tentada de dar el salto a la moda. “Me encanta ese mundillo, aunque no me considero una esclava de la moda. Llevo lo que yo quiero, con lo que me veo bien y con lo que me siento cómoda. Un día zapatillas de deporte y al siguiente taconazo. Somos mujeres todoterreno, ¿no? Vestimos a veces como podemos y siempre como queremos”. No puedo evitar fijarme en que Laura viste un diseño de la maravillosa Mónica Berlanas. Se levanta de su asiento, porque “hay que verlo en movimiento”. ¡Y ese chal!

En fin, sigamos... Llega el Telecupón. ¿Es ése el término correcto? “Sí, es como coloquialmente se conoce al Sorteo de la ONCE”, dice. “Estoy muy orgullosa, porque es un espacio en el que se reparte ilusión. La gente se planta ante el televisor esperando que les sonría la suerte, pero además aprovechamos el espacio para dar voz a las labores que hace la ONCE con diferentes colectivos”.

Prosigue: “Cada noche damos una noticia con este tipo de informaciones. Son tantas las cosas que hacen... Antes tenía una idea de su trabajo, como todos, pero hasta que empecé a trabajar con ellos no vi realmente la inmensa labor que llevan a cabo y que involucra a muchísimos colectivos, formados por gente cuyo sacrificio y valentía es digno de admiración”.

Me viene a la mente el nombre de Mireia Mendoza, la primera modelo sordociega que mi amiga María Lafuente trajo desde Milán. “No conozco personalmente a Mireia, pero merece mi máxima admiración”, dice Laura. “Los sordociegos, al no ver ni oír, viven en un aislamiento que los demás no podemos concebir. He conocido a otros sordociegos, como un chaval que ha hecho dos carreras y un Erasmus. Conozco de forma cercana estas realidades. Impacta por el nivel de superación. Te hace ver cómo las personas que no sufrimos discapacidades muchas veces nos ahogamos en un vaso de agua”.

Por gente admirable como ésta se crearon los Premios Solidarios de la ONCE y Laura Ferrer no para de recorrer España galardonando a estos incansables luchadores. “Se llevan celebrando cinco años. Siempre hay cinco categorías de galardones: a un medio de comunicación que da voz a las personas con discapacidad, a la Administración pública, a una empresa privada, un premio a la institución, organización u ONG, y uno que personalmente me gusta mucho: el premio a una persona física, anónima, que dedica su vida a los demás. Te encuentras a un montón de gente altruista que tienen sus empleos aparte, pero que dedican su tiempo libre a colaborar con instituciones relacionadas con la discapacidad”. Héroes anónimos. “Así es”, dice Laura, “no tienen la visibilidad de otras más conocidas, pero hacen mucho bien y es necesario valorarlos. Por eso es muy bonito otorgarles un premio especial”.

Una mujer como Laura Ferrer, con 15 años de televisión a sus espaldas, debe tener una cola de proyectos llamando a su puerta: “La televisión es el medio donde me muevo y donde soy feliz en mi trabajo con la ONCE”, reconoce, “pero soy muy inquieta, no puedo estar parada y me gusta abarcar todo lo posible. Estoy abierta a cualquier nueva experiencia. No me importaría volver a la radio, por ejemplo. El periodismo te permite tocar muchos campos”.

Fotografía: Winafotógrafo



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