El 14 de noviembre de 2024, el alcalde de Madrid presentó por todo alto el Plan Reside. “Almeida presenta el Plan Reside para proteger el uso de la vivienda habitual y ubicar los pisos turísticos fuera de los edificios residenciales”, “ya no habrá pisos turísticos en edificios residenciales”. Hoy, en mayo de 2026, la realidad es la misma o peor.
Chamberí tiene muy poco espacio para construir viviendas. La solución para que la gente viva en Chamberí, y no acabe siendo el centro turístico de pasajeros low cost, es gestionar con cordura, legalidad y valentía el mercado de alquiler de vivienda, el cual alcanza en Chamberí precios estratosféricos, debido a la casi nula existencia de oferta de vivienda en alquiler.
¿Por qué no hay oferta? Dos son las causas principales: el alquiler por habitaciones a estudiantes universitarios y, sobre todo, las Viviendas de Uso Turístico (VUT). Contra esta segunda causa iba dirigida el Plan Reside, el cual se ha convertido en una pantomima, como reconoce implícitamente el propio Ayuntamiento, en la respuesta a un vocal vecino del Grupo Parlamentario Socialista: “¿Pueden facilitarme las inspecciones en este distrito, desde la entrada en vigor del Plan Reside, las sanciones y ceses de actividad ejecutados?”.
La respuesta fue la siguiente: “Desde la aprobación del Plan Reside, desde el Servicio de Inspección y Disciplina, se han realizado 13 inspecciones (…) y se ha iniciado 1 expediente sancionador, el cual se encuentra en tramitación”.
Este es el resultado de esa titánica labor inspectora.
Mientras tanto, Chamberí se envejece y, al ritmo que va el Plan Reside, el problema lo resolverán los vecinos, marchándose a una residencia en Toledo o Guadalajara.



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